¿Por qué se endeudan las empresas latinoamericanas?

¿Por qué se endeudan las empresas latinoamericanas?

22 de mayo 2018

La concentración de las acciones en pocos propietarios hace que las empresas latinoamericanas se endeuden más de lo que la teoría financiera indica como el nivel óptimo. En Venezuela, las empresas tienen todos los incentivos para endeudarse todo lo que les presten.

Uno de los enfoques más relevantes sobre el endeudamiento de las empresas, y al que se dedica más tiempo en las escuelas de negocios, es la teoría del balance (trade-off). Esta teoría se basa en el equilibrio entre beneficios y costos del endeudamiento para definir una estructura óptima de capital; es decir, cuánto endeudamiento se requiere para maximizar el valor de la empresa.

Una investigación realizada en 2005 mostró que, en Estados Unidos, las empresas usaban el balance de beneficios y costos del endeudamiento para fijar sus estructuras de capitales (Molina, 2005). La conclusión fue que probablemente las empresas no estaban subendeudadas, como era la creencia en esos días. A comienzos de este siglo había una discusión en Estados Unidos sobre el subendeudamiento de las empresas. Graham (2000) había mostrado que, si se apalancase hasta el punto en el cual los beneficios marginales de los impuestos comenzaran a decrecer (es decir, si aumentase su endeudamiento al punto de maximizar su valor), la empresa podría añadir hasta un 7,5 por ciento adicional a su valor. El estudio de Graham contribuyó de forma importante a la visión que existió durante la primera parte de la década del 2000 sobre el subendeudamiento de las empresas estadounidenses y el desaprovechamiento de los beneficios fiscales de la deuda. Sin embargo, al calcular los costos de tensión financiera de la deuda ex ante, podía mostrarse que estos costos contrarrestan los posibles beneficios fiscales de un aumento de deuda. Por lo tanto, las empresas estadounidenses estaban eligiendo «bien» sus niveles de endeudamiento (Molina, 2005).

La crisis financiera de 2008 y 2009 llevó a la quiebra a muy pocas empresas estadounidenses. Sin duda, el caso de General Motors recibió mucha publicidad por su tamaño e importancia, pero no puede afirmarse que la crisis causó una quiebra masiva de empresas. La crisis afectó principalmente a instituciones financieras, bancos y empresas de seguros; muy pocas empresas no financieras se vieron en problemas. En este sentido, la crisis confirmó que las empresas estadounidenses tal vez estaban eligiendo «bien» sus niveles de deuda, o al menos no estaban excesivamente endeudadas; es decir, estaban calculando los costos de tensión financiera que un aumento de deuda les hubiese ocasionado, a pesar de los beneficios fiscales.

Endeudamiento en América Latina

En 2010 se aplicó la teoría del balance (trade-off) en América Latina (Céspedes, González y Molina, 2010). Al comparar estos casos con los de Estados Unidos se encontraron varias diferencias. En primer lugar, el origen legal es diferente, lo cual lleva a desarrollos financieros menores. En América Latina, el mercado financiero ofrece menos alternativas de financiamiento que en Estados Unidos. Segundo, en casos de quiebras, los procesos son más lentos, engorrosos y menos técnicos, lo cual hace presumir mayores costos de tensión financiera y de quiebra para las empresas latinoamericanas. Adicionalmente, los beneficios fiscales tienden a ser menores en América Latina.

Las circunstancias son distintas en cada país, por las particularidades de las leyes nacionales. En Chile, por ejemplo, los impuestos de las empresas pueden deducirse de los impuestos personales que pagan los accionistas, lo cual hace que la tasa de impuestos de las empresas sea prácticamente cero; es decir, el impuesto lo pagan los accionistas con una deducción al momento de pagar la empresa sus impuestos. En Venezuela, la situación es más complicada, debido al ajuste por inflación de las cifras financieras de la empresa.

La empresa venezolana, al declarar sus impuestos sobre la renta, debe incluir el resultado «monetario». Un ajuste por inflación de los activos fijos y de los activos no monetarios, que incluyen algunas cuentas por cobrar, crea una utilidad de reajuste por inflación, y por el contrario, cuando este ajuste se realiza sobre el patrimonio neto inicial se genera una pérdida por inflación. En pocas palabras, y para simplificar el análisis, si se asume una deuda para invertir, por ejemplo, en activos fijos, puede producir una utilidad positiva con el ajuste por inflación, que puede contrarrestar el escudo fiscal o la deducibilidad de los intereses; incluso puede crear un escudo fiscal negativo de la deuda (Parra, 2006).

Podría pensarse que, en Venezuela y en América Latina en general, las empresas deberían estar menos endeudadas que sus contrapartes estadounidenses, si se aplica la teoría del balance (trade-off). Sin embargo, esto no fue lo encontrado con una muestra de empresas latinoamericanas tomada entre 1996 y 2005 (Céspedes, Gonzalez y Molina, 2010). Se compararon dos medidas de endeudamiento, calculadas como el total de la deuda con respecto a la suma de la deuda más el valor del patrimonio de la empresa, medido primero en libros (según valores contables) y luego a valor de mercado (número de acciones por precio de mercado de la acción). Los indicadores de endeudamiento para las empresas latinoamericanas son, en promedio, similares a los de sus contrapartes estadounidenses, si se toma el valor en libro del patrimonio, y superiores si se toma el valor de mercado. Para el endeudamiento de las empresas estadounidenses se utilizaron los indicadores reportados por Rajan y Zingales (1995) y Flannery y Rangan (2006).

¿Por qué las empresas latinoamericanas están igual de endeudadas que sus contrapartes estadounidenses, si en América Latina los costos de tensión financiera deberían ser mayores, los mercados financieros están menos desarrollados y los beneficios fiscales son a todas luces menores? La respuesta es que la estructura de propiedad de las empresas latinoamericanas tiene gran impacto en la decisión de endeudamiento y hay una gran diferencia en cómo se distribuye la propiedad de las empresas en América Latina y en Estados Unidos (Céspedes, González y Molina, 2010).

Los porcentajes de propiedad que tienen el primero, segundo, tercero, cuarto y quinto accionista de las empresas en Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela, con datos tomados de la estructura de propiedad reportados por las empresas a los organismos de supervisión de los mercados de capitales de cada uno de estos países, para el año 2005, muestran que los cinco primeros accionistas poseen entre 65 y 81 por ciento de la empresa. Solo el primer accionista posee entre 40 y 52 por ciento de la empresa. Estas cifras corresponden a las empresas que participan en el mercado de capitales local, con lo que podría inferirse que la concentración es aún mayor en las empresas que están fuera de los mercados de capitales.

Con una propiedad mucho más concentrada los accionistas de empresas latinoamericanas piensan dos veces al emitir capital, con el riesgo de perder o disminuir el control de las empresas. Las empresas latinoamericanas usan deuda en mayor proporción cuando necesitan capital externo, lo cual las lleva a niveles de endeudamiento superiores a los de sus contrapartes estadounidenses, aun a pesar de los menores beneficios fiscales, los mayores costos e incertidumbre de quiebra, y los menores índices de desarrollo financiero de sus mercados.

El caso venezolano

Como en muchas otras cosas, el caso de las empresas venezolanas es atípico. Es incluso distinto al de sus contrapartes latinoamericanas. La comparación estadística se hace difícil por la poca representatividad de las empresas que cotizan en bolsa o reportan a la Comisión Nacional de Valores, que es la muestra de la cual se tienen datos financieros. Por esto se observan menos observaciones-año que en los otros países de la región (aproximadamente veinte empresas en diez años de muestra).

En 2008 el Centro de Finanzas del IESA, con la colaboración del Banco Mercantil, realizó una encuesta sobre prácticas financieras, respondida por cuarenta empresas de varios sectores, que representan las empresas de mayor tamaño que tenían relación con el Banco Mercantil en 2008. En esta encuesta más de un setenta por ciento de las empresas reveló no contar con una razón objetivo de endeudamiento, lo cual lleva a descartar que estas empresas estén optimizando sus estructuras de capitales a mediano o largo plazo con base en un balance de beneficios y costos de la deuda.

Más interesante fue la respuesta de estas empresas a la pregunta de cuáles son los factores que afectan la selección de lo que consideran un nivel apropiado de deuda. Solo el trece por ciento de estas empresas menciona los costos de tensión financiera/bancarrota como un factor que incide en su nivel de deuda. Las ventajas fiscales son mencionadas por el cuarenta por ciento, tal vez con la influencia de que es la respuesta que sugiere la teoría, pues más de la mitad de los gerentes de finanzas encuestados poseen un título de maestría en administración. Los factores más importantes para los gerentes de finanzas de estas empresas al tomar decisiones de endeudamiento son: (1) las expectativas de devaluación, (2) la disponibilidad de fondos internos para cubrir necesidades y (3) las tasas de interés.

Estas respuestas sugieren que, en Venezuela, las empresas se endeudan cuando esperan una devaluación, cuando las tasas de interés son relativamente bajas y cuando no tienen fondos internos para cubrir necesidades; es decir, la decisión sobre el nivel de deuda está guiada por aspectos externos a la empresa, la situación macroeconómica o simplemente por necesidad. La razón de utilizar los fondos internos para cubrir necesidades está relacionada con lo que se conoce como la teoría de pecking order: las empresas se financian primero con fondos internos, luego con deuda y por último con acciones. La emisión de acciones envía una señal negativa al mercado sobre el futuro de la empresa, por lo que es evitada como opción de financiamiento, o dejada de último. Los fondos internos son preferidos a la deuda, para disminuir cualquier información asimétrica que pueda existir entre la empresa y los mercados.

La estructura de capital de empresas venezolanas

Las empresas venezolanas enfrentan una situación atípica con respecto tanto a la teoría como a las generalidades del resto del mundo. Una empresa venezolana optimizaría su estructura de capital acercándose al ciento por ciento de endeudamiento.

Esto, sin embargo, no es sostenible ni posible. Por ello, las empresas venezolanas deben planificar muy bien sus flujos de caja y pagos proyectados de su deuda. Es muy importante que estos incentivos no lleven a un sobreendeudamiento que la empresa no pueda pagar después. Una empresa debe endeudarse todo lo que pueda, siempre y cuando tenga claro dónde invertirá los fondos y cómo pagará esa deuda. La empresa y sus proyectos tienen que ser suficientemente rentables para cumplir sus compromisos financieros.

Las reglas del juego podrían cambiar. Unas tasas reales negativas de esta magnitud no pueden mantenerse a mediano plazo. Una restricción de la liquidez y un aumento de las tasas de interés podrían poner en aprietos a las empresas que hayan abusado de la situación actual de tasas de interés reales de menos veinte por ciento. Esto conduce, de nuevo, a la teoría sobre la estructura de capital. La empresa venezolana debe contrabalancear los beneficios y costos del endeudamiento, proyectar sus flujos de caja y disminuir las probabilidades de escenarios de tensión financiera.

 

Artículo escrito por:

Carlos Alberto Molina.

Ingeniero Civil, Universidad Católica Andrés Bello. (1990). MBA, Instituto de Estudios Superiores en Administración (IESA), Caracas, Venezuela. (1994). Ph.D. en Finanzas. University of Texas at Austin, Department of Finance. (2002). Profesor titular del IESA, especialista en Finanzas Corporativas, Gobierno Corporativo, Estructura de Capital, Tensión Financiera. Director de DEMO Construcciones.

  1. Carlos Alberto Molina Manzano
  2. @MolinaCarlosA

 

Nota: Este artículo es una versión resumida y actualizada del artículo escrito por el mismo autor para DEBATES IESA, Volumen XIX, Numero 1, Enero-Marzo-2014

Referencias

  • Céspedes, J., M. Gonzalez y C. A. Molina (2010): «Ownership concentration and the determinants of capital structure in Latin America». Journal of Business Research. Vol. 63. No. 3.
  • Flannery, M. J. y K. P. Rangan (2006): «Partial adjustment toward target capital structures». Journal of Financial Economics. Vol. 79, 469-506.
  • Graham, J. (2000): «How big are the tax benefits of debt?». Journal of Finance. Vol. 55, 1901-1941.
  • Molina, C. A. (2005): «Are firms underleveraged? An examination of the effect of leverage on default probabilities». Journal of Finance. Vol. 60, 1427-1460.
  • Parra C., C. R. (2006): «Estructura de capital, teoría del trade-off y el escudo fiscal de la deuda: aplicación a una muestra de empresas venezolanas». Trabajo de Grado. Caracas: IESA.
  • Rajan, R. G., y L. Zingales (1995): «What do we know about capital structure? Some evidence from international data». Journal of Finance. Vol. 50, 1421-1460.


Centro de Formación Docente (CFD)

Centro de Formación Docente (CFD)

16 de febrero del 2017

El Centro de Formación Docente (CFD) fue diseñado por la firma de arquitectura Vergara Castellanos Arquitectos C.A., con el apoyo del asesor de arquitectura Arq. Jairo Fleitas, con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como ente financiero y bajo la construcción de DEMO Construcciones, quien se ha encargado de materializar este proyecto desde el inicio de la construcción del mismo.

 

Este proyecto surge de la intención de generar una sede para la formación, educación y profesionalización de docentes de El Sistema, combinando un programa educativo y de enseñanza musical con un programa de espacios de representación sinfónica, pues comparte la presencia de aulas, salas de ensayo y una sala de concierto.

 

Este edificio ha sido concebido como un lugar en el que la música, no sólo es la principal protagonista del edificio, sino también de la sala de conciertos, debido a que la configuración y diseño de la sala posicionan a la música en el núcleo central de ésta, con la intención de brindar al espectador una experiencia y percepción musical similar desde cualquier ubicación en la que se encuentre.

La configuración y diseño de la sala de conciertos del Centro de Formación Docente posicionan a la música en el núcleo central de ésta, con la intención de brindar al espectador una experiencia y percepción musical similar, desde cualquier ubicación en la que se encuentre.

Formalmente se trata de un edificio con un área bruta de construcción de  19.500 m2, de 12 niveles, 8 niveles por encima del Bulevard y 4 sótanos, en los que se resuelve el programa académico y el programa de conciertos. El Proyecto se estratifica verticalmente en 3 zonas o grupos de niveles, partiendo de abajo hacia arriba. En primer lugar el área de sótanos dónde se ubican las salas de ensayo general, posteriormente se ubican los niveles dedicados a la sala de conciertos y por último, los niveles donde se ubican talleres de filas y seccionales.

Los niveles superiores y sótanos organizan los diferentes espacios de ensayo, mientras que en los niveles medios se desarrollan la sala de concierto, vestíbulos y espacios de acceso público.

El planteamiento del Centro de Formación Docente surge entonces de la idea de generar una experiencia espacial fluida, que conecta la ciudad con el parque, lo construido con la naturaleza, el público con el ejecutante. Teniendo un carácter cultural y académico, este espacio se transforma en un lugar de convocatoria, en el que el foyer, dispuesto en planta libre, se vuelve también escenario de otro tipo de experiencia, el encuentro. La sala, ubicada estratégicamente para ser visualizada desde cualquier  punto del edificio, se encuentra elevada sobre grandes macro columnas que le permiten flotar entre los vestíbulos norte y sur, permitiendo a su vez, que la planta libre se conecte con el vestíbulo de la Sala Simón Bolívar en el Centro de Acción Social por la Música (CASMP), sirviendo como espacio “puente” entre ambos edificios.

 

La edificación se relaciona con el Boulevard Amador Bendayán, generando un frente que se alinea al borde de fachada, acorde a los criterios de la ordenanza que rige sobre el Boulevard. Un vacío de marcada verticalidad define el lugar por el cual se produce el acceso. De esta “ranura”, emergen cuatro volúmenes que a manera de balcones fungen como marquesinas acentuando la entrada.

La planta baja se encuentra a un desnivel de +1.55 metros sobre la calle, lo que se destaca por una escalinata de pendiente suavizada que se apodera de todo el frente del edificio con una geometría de líneas quebradas que recoge los flujos peatonales en las diversas direcciones de aproximación. Hacia el norte, la fachada acristalada muestra el movimiento de los elevadores, brindando una imagen de movimiento y transparencia que aligera el peso formal del volumen de ascensores.

 

Hacia el este, la fachada se cierra respetando la condición de parcela medianera, tomando en cuenta que a futuro pudiese levantarse una edificación de proporciones similares. Sin embargo, dado que será una fachada expuesta, se ha aprovechado la estructura en concreto armado de ese muro para generar un tratamiento a partir de un patrón geométrico en el encofrado.

 

Hacia el oeste, existe total colindancia con el Centro de Acción Social por la Música (CASPM), sin embargo, hacia el sur el edificio se proyecta por encima de la altura de éste. Esta fachada, cerrada en su totalidad por temas estrictamente programáticos, se concibe aprovechando la estructura del muro estructural, permitiendo el acabado en obra vista.

 

Hacia el sur, se propone un sistema de rampas para acceder a la sala que se comportan como un “balcón” que se asoma sobre el parque, ofreciendo una sensación de observatorio sobre el mismo y haciendo del parque el “telón de fondo” para el vestíbulo sur. Desde la planta baja hacia arriba el edificio se alinea con el lindero sobre el parque, con un volumen en voladizo que acusa aún más esta sensación de balcón. La piel que envuelve la fachada sur provee al edificio de control térmico, permitiendo la relación franca entre los espacios interiores y exteriores, protegiendo las terrazas en los niveles superiores.

En el Centro de Formación Docente se destacan acabados de arquitectura, como cortinas de vidrio; elementos irregulares de concreto armado con acabados a la vista, que cumplen además funciones  estructurales; obras de arte cinético, como pisos diseñados por Carlos Cruz Diez y otros acabados de relevancia.

Todo un reto de ingeniería estructural y construcción

El análisis y el diseño de la esta estructura no se pudo hacer con métodos tradicionales, por cuanto la estructura presenta características que se escapan de la simple presentación de los pórticos o plantas.  Sin embargo, se configuró un sistema estructural que contiene internamente subestructuras, cuyo comportamiento dista mucho de lo convencional, particularmente en lo que respecta a la sala de conciertos que tendrá un aforo de 800 asientos, aproximadamente, y con un gran escenario central.

 

En el sótano 4, se ubican 2 grandes salas de ensayo de doble altura, cuyos espacios que las conforman no poseen elementos estructurales intermedios, con lo cual los pisos superiores de estos sótanos tampoco tendrán columnas, exceptuando 4 macro columnas que llegan hasta el Nivel 3.

 

Estas  macro columnas soportan tanto el escenario, ubicado en piso 1, como las gradas de altura variable que van de piso 1 a 2; el balcón envolvente que rodea el escenario (también de altura variable entre niveles 2 y 3); macro vigas de forma regular, que a partir del nivel de la planta baja constituyen las mismas gradas y balcones de acuerdo a su forma arquitectónica; y muros laterales del lindero. Adicional a esto, la sala de conciertos tampoco está intervenida por  elementos estructurales entre los ejes 1 y7.

 

Las limitaciones de los espacios impuestos por el proyecto arquitectónico, unido a las limitaciones de altura y al uso de los sótanos, imposibilitaron crear un conjunto espacial con vigas tipo vierendeel, por lo que se tuvo que recurrir a las eliminaciones de las vigas y usar únicamente losas macizas como elementos horizontales, apoyados exclusivamente sobre los muros perimetrales. Estos muros perimetrales constituyen los elementos fundamentales del sistema estructural, tanto para cargas gravitacionales, como para cargas sísmicas.

 

En cuanto a la construcción de la estructura, DEMO Construcciones  se ha enfrentado a grandes complicaciones durante la ejecución de este proyecto, entre las cuales se resalta la presencia de un elevado nivel freático en la zona, lo que requirió de la construcción de grandes pozos para achicar agua durante el proceso constructivo de las fundaciones, conformadas por grandes pilas y muros perimetrales de 80cm ancho, destinados a soportar la carga vertical y la carga sísmica a la que estará sometida esta compleja estructura.

“Continuamente buscamos diferenciarnos e identificar la forma de generar mayor beneficio para nuestros clientes, lo que implica un esfuerzo constante de  inversión en tecnología, y capacitación del recurso humano, así como de planificación estratégica a fin de lograr la coordinación y fluidez en los  procesos centrales y medulares de la empresa”

-DEMO Construcciones

Otra de las grandes exigencias ha sido la construcción de las  macro columnas que soportan la sala de concierto, por sus grandes dimensiones en forma de “V” y sección irregular en cada uno de sus pliegues, así como la construcción de las macro vigas y balcones, suspendidos y anclados a los muros perimetrales.

Todo esto evidencia que tanto el cálculo estructural, como la construcción de este edificio se alejan de lo convencional y por el contrario, implica altos niveles de exigencia, así como gran capacidad y experiencia constructiva.

 

Ficha técnica

Ente contratante: Fundación Musical Simón Bolívar

Arquitectura: VCA Arquitectura Integral

Ubicación: Boulevard Amador Bendayán, Municipio Libertador. Distrito Capital.

Área: 19.500 m2

Año de proyecto: 2013

Responsables: Juan Luis Castellanos, Alejandra Vergara, Laura Plazas, Carlos Jiménez, Jairo Fleitas, Fernando Flores

Estructura: Ing. Otokar Kondrat e Ing. Salvador Safina

Escenografía, Iluminación, Mecánica Teatral: Ducks Scéno/ Diseñador Frans Swarte

Acústica: Nagata Acoustics/Dr. Yasuhisa Toyota


Hotel Le Sereno

Hotel Le Sereno

Hotel Le Sereno

18 de mayo del 2017

El Hotel Le Sereno se encuentra ubicado en la isla Saint Barth, una colectividad territorial francesa. Esta isla está ubicada en el mar Caribe, a 175 km al norte del archipiélago de Guadalupe. Es uno de los cuatro territorios que conforman las Antillas francesas, junto con Guadalupe, Martinica y la colectividad de San Martín.

Saint Barth es un pequeño jardín en medio del mar. Es una isla volcánica rodeada completamente por arrecifes superficiales, con una superficie de 22,1 km² y una población de 8.902 habitantes. El tipo de turismo que frecuenta St. Barth desde hace décadas no busca hoteles grandes. El propio estilo de la isla hace que predominen aquí los pequeños establecimientos llenos de encanto, ya sea al borde del mar o en algún rincón remoto de las colinas

A partir de la necesidad de satisfacer las exigencias de los turistas y mantener la esencia y el estilo de la isla, el arquitecto Christian Liaigre diseña el Hotel Le Sereno y posteriormente, DEMO Construcciones participa de manera protagónica, en la reconstrucción y remodelación de las facilidades.

Christian Liaigre es muy conocido por su interiorismo de alta calidad, a través de un buen uso del espacio y la luz, basando su diseño en las culturas locales; tradiciones; una elección minuciosa de materiales y un amor especial de las artes y artesanías. Solo este diseñador es capaz de combinar cierta modestia con una gran elegancia, tal cual como lo ha hecho en el diseño de este Hotel.

Confort no consiste en la abundancia trivial, pero sí en la delicadeza y la rareza.

-Christian Liaigre

Le Sereno es un íntimo hotel y spa frente al mar que combina simplicidad, elegancia y servicio en 37 suites de 35 m2, área de spa, piscina, restaurante y tres amplias villas, con vistas a las aguas turquesas del Caribe. Inspirado por el estilo único y la energía de St. Barth, el famoso diseñador parisino transformó Le Sereno en el santuario más elegante y privado en la isla. El hotel está situado en el extremo este de St. Barth, que se extiende a lo largo de 600 pies de suave playa de arena blanca, a orillas de Grand Cul de Sac, una clara laguna turquesa protegida de las olas por un arrecife de coral.

Las elegantes suites que conforman este hotel tienen grandes terrazas amobladas, con hermosos jardines privados y  con espectaculares vistas panorámicas al mar. Las suites son lujosas pero evocan un relajado St. Barth. Con medidas de hasta 70m2 (al incluir jardines y terrazas) y materiales exóticos de alta calidad, estas suites forman parte de los  alojamientos más populares de la isla.

Suites lujosas, construidas con materiales exóticos. Incluyen jardines y terrazas.

La reconstrucción y remodelación del hotel Le Sereno implicó una exigente labor logística y constructiva para DEMO Construcciones, debido a la necesidad de importar gran parte de los materiales requeridos para llevar a cabo el proyecto. Entre los materiales e insumos incluidos en la logística de importación se tomaron en cuenta los necesarios para la construcción de paredes, pisos, topes, decks flotantes (madera exótica), sistemas especiales para el aislamiento de humedad, agua salada y protección de granito y madera.

 

Las actividades constructivas también requirieron del conocimiento de personal técnico especializado y de mano de obra calificada, tanto para lograr una construcción de calidad, como para emplear materiales, técnicas y procedimientos que hicieran frente a la futura activación de las reacciones de deterioro, características del medio salino.

Las actividades constructivas requirieron del conocimiento técnico y del empleo de  tecnologías especiales para el aislamiento de humedad, agua salada y protección de granito y madera.

Un poco de biografía

Christian Liaigre nació en La Rochelle, Francia en 1943. Estudió en la Academia de París de Bellas Artes y Artes Decorativas y enseñó dibujo en la Academia Charpentier. Después de pasar 10 años como criador de caballos, decidió abrir un estudio en 1987, centrándose en la arquitectura interior y diseño de mobiliario. Su primer proyecto para ganar aclamación fue la remodelación del Hotel Montalembert en París en 1988.

El diseñador es conocido por ser el responsable del diseño interior de las residencias privadas de celebridades como Calvin Klein, Karl Lagerfeld, Rupert Murdoch y Bryan Adams.